Nunca habíamos dispuesto de tanta información para gestionar y, sin embargo, disponer de información no significa necesariamente comprender mejor la realidad. El verdadero reto es saber qué necesitamos conocer, dónde encontrar ese conocimiento y cómo organizarlo e integrarlo para convertirlo en una referencia útil para la gestión.
Sin un mapa podemos avanzar. Con un marco de referencia sabemos dónde estamos, hasta dónde podemos llegar y qué camino podemos recorrer.


Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión
Podemos evaluar, priorizar y poner en marcha actuaciones. Pero, si no sabemos todo lo que deberíamos estar considerando, ¿respecto a qué sabemos realmente dónde estamos?
Podemos hacer un buen diagnóstico, identificar problemas, seleccionar prioridades e incluso obtener resultados. Pero todo ello nos dice cuánto avanzamos sobre aquello que hemos decidido analizar; no necesariamente dónde estamos respecto al conjunto de lo que sabemos que debería hacerse.
Para eso necesitamos un marco de referencia: reunir y ordenar el conocimiento existente sobre una materia y convertirlo en un mapa completo sobre el que situar nuestra organización.
Ese es el mapa que nos permite evaluar una organización, comprender dónde se encuentra y, a partir de ahí, decidir dónde quiere llegar.
Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión

Sobre cualquier ámbito de la gestión sanitaria existe conocimiento disperso en múltiples fuentes y con distintos niveles de evidencia.
Este conocimiento puede proceder de metaanálisis y revisiones sistemáticas (Grado 1), ensayos controlados aleatorizados (Grado 2), estudios de cohortes (Grado 3), estudios transversales (Grado 4), estudios de casos y controles (Grado 5), opiniones de expertos y editoriales (Grado 6) y protocolos, procedimientos, vías y guías clínicas y experiencias (Grado 7).
Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión.

¿Es posible gestionar sistemas complejos sin un marco de referencia?
Vivimos en la era de la información. Nunca antes habíamos tenido acceso a tantos datos, tantos estudios, informes y análisis como ahora. Y, sin embargo, paradójicamente, cada vez resulta más difícil considerarlos de forma conjunta a la hora de tomar decisiones…Visto todo esto, ¿podemos saber realmente dónde estamos sin un marco de referencia?
Podemos analizar nuestra situación, identificar problemas, definir actuaciones e incluso avanzar y obtener resultados.
Pero, si no tenemos un marco de referencia, no podemos saber con precisión dónde estamos respecto a todo lo que sería posible hacer, ni conocer el alcance de aquello que todavía podríamos desarrollar.
El marco de referencia nos proporciona ese mapa: nos permite situarnos, visualizar hasta dónde podemos llegar y decidir qué camino seguir para avanzar.
