Sin un mapa podemos avanzar. Con un marco de referencia sabemos dónde estamos, hasta dónde podemos llegar y qué camino podemos recorrer.


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Esta forma de entender la gestión y de trabajar con marcos de referencia es la que desarrollamos en Enclave Salud y la que da origen a este libro.
La sanidad es un sistema complejo: múltiples profesionales, organizaciones, procesos, tecnologías y niveles asistenciales interactúan y dependen unos de otros. Cada decisión puede producir efectos en diferentes puntos del sistema y afectar simultáneamente a resultados, seguridad, accesibilidad, experiencia o eficiencia.
Por eso, gestionar no consiste únicamente en disponer de más información, sino en comprender cómo se relacionan todos esos elementos y qué debemos considerar para interpretar correctamente la realidad.
En entornos de esta complejidad, necesitamos un mapa de gestión que nos permita ordenar el conocimiento, situarnos y tomar decisiones con una referencia clara.

Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión
Podemos evaluar, priorizar y poner en marcha actuaciones. Pero, si no sabemos todo lo que deberíamos estar considerando, ¿respecto a qué sabemos realmente dónde estamos?
Podemos hacer un buen diagnóstico, identificar problemas, seleccionar prioridades e incluso obtener resultados. Pero todo ello nos dice cuánto avanzamos sobre aquello que hemos decidido analizar; no necesariamente dónde estamos respecto al conjunto de lo que sabemos que debería hacerse.
Para eso necesitamos un marco de referencia: reunir y ordenar el conocimiento existente sobre una materia y convertirlo en un mapa completo sobre el que situar nuestra organización.
Ese es el mapa que nos permite evaluar una organización, comprender dónde se encuentra y, a partir de ahí, decidir dónde quiere llegar.
Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión

Sobre cualquier ámbito de la gestión sanitaria existe conocimiento disperso en múltiples fuentes y con distintos niveles de evidencia.
Este conocimiento puede proceder de metaanálisis y revisiones sistemáticas (Grado 1), ensayos controlados aleatorizados (Grado 2), estudios de cohortes (Grado 3), estudios transversales (Grado 4), estudios de casos y controles (Grado 5), opiniones de expertos y editoriales (Grado 6) y protocolos, procedimientos, vías y guías clínicas y experiencias (Grado 7).
Un marco de referencia integra las aportaciones de las distintas fuentes de conocimiento existentes sobre una materia y las convierte en una referencia estructurada para la gestión.

¿Es posible gestionar sistemas complejos sin un marco de referencia?
Vivimos en la era de la información. Nunca antes habíamos tenido acceso a tantos datos, tantos estudios, informes y análisis como ahora. Y, sin embargo, paradójicamente, cada vez resulta más difícil considerarlos de forma conjunta a la hora de tomar decisiones…Visto todo esto, ¿podemos saber realmente dónde estamos sin un marco de referencia?
Podemos analizar nuestra situación, identificar problemas, definir actuaciones e incluso avanzar y obtener resultados.
Pero, si no tenemos un marco de referencia, no podemos saber con precisión dónde estamos respecto a todo lo que sería posible hacer, ni conocer el alcance de aquello que todavía podríamos desarrollar.
El marco de referencia nos proporciona ese mapa: nos permite situarnos, visualizar hasta dónde podemos llegar y decidir qué camino seguir para avanzar.

Aplicaciones de los marcos de referencia
Los marcos de referencia pueden desarrollarse y utilizarse en múltiples ámbitos de la gestión sanitaria. Su aplicación no está vinculada a un problema concreto, sino a la necesidad de reunir, ordenar y relacionar el conocimiento relevante disponible para comprender una determinada realidad.
Pueden servir como referencia para abordar cuestiones relacionadas con organización, procesos asistenciales, calidad y seguridad, capacidad y demanda, tecnología, resultados, continuidad asistencial, experiencia del paciente, eficiencia, planificación o evaluación, entre muchas otras.
El punto de partida no es, por tanto, el marco que tenemos, sino la realidad que necesitamos comprender.
Desarrollado originalmente para la seguridad del paciente, nuestro marco ha evolucionado para a
Marcos de referencia desarrollados por Enclave Salud



En Enclave Salud, la experiencia evoluciona hacia el conocimiento —y ese conocimiento se transforma en metodologías propias. Nacidas de la práctica y desarrolladas a partir de problemas reales de gestión sanitaria, estas metodologías han ido evolucionando para abordar realidades cada vez más diversas y complejas. Porque el punto de partida no es la metodología disponible, sino la realidad que necesitamos comprender, nuestros modelos y herramientas continúan evolucionando y adaptándose a nuevos ámbitos, problemas y necesidades.
Explora cómo se aplica este marco de referencia a través de
- El modelo metodológico
- Proyecto Venturi – Capacidad de respuesta del sistema y eficiencia
- Proyecto Impulso – Gestión de riesgos para la seguridad del paciente
- De los datos a la reflexión – análisis y reflexiones
- Centro de documentación – Estudios e informes de desarollo propio
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